El sentimiento de La Cueva

Entré en la cueva… ¿cuando salí de ella?

Que es esto que siento? Hay algo en mí que me mueve , me llama. Algo estoy recordando, todo lo vivido y experimentado, todo el conocimiento y talento que en la cueva se ha generado, que durante miles de años y generación tras generación se ha ido transmitiendo.

¿El lugar del talento? La Cueva.

Vemos, probamos, experimentamos, ajustamos y volvemos a probar, ajustamos… pausamos y nos volvemos a refugiar en la cueva. Descansamos en nuestro lugar protegido, el que siempre nos acoge, aquí estamos seguros.

Nos apoyamos los unos a los otros, establecemos vínculos que nos permiten avanzar. Confiamos, comprendemos, nos comunicamos y compartimos el talento. Nuestra supervivencia depende de ello. La práctica-experiencia es transmitida usando el talento individual para ajustarla al constante cambio, enriqueciendo así al clan, acumulando así emociones y sensaciones a la cueva.

Las acciones del clan tienen en cuenta la séptima generación por venir. Todo lo que hacemos, es por nosotros y por los que nos sucederán. Todo lo que hacemos tiene una repercusión en nuestro entorno inmediato , más allá de lo que podamos percibir. Si nuestras acciones están alineadas con nuestra visión y propósito de vida, alineadas con el propósito de nuestro bienestar y el de todos los seres vivientes, entonces el éxito nos acompañará.

El propósito.
La visión.
La misión.

Tenemos claro que son???

En la cueva, todo está claro. Lo que necesitamos (comida, agua, fuego), los objetivos están claros, las acciones están claras, la comunicación es fluida y natural, el bienestar de la tribu es la misión.

Qué fácil es todo cuando la luz entra en la profundidad de la cueva. Todos los recovecos se iluminan de forma natural, sin esfuerzo. El sol ilumina, es su función, sin juicios de valor. Él ilumina, la cueva se deja iluminar, la roca se manifiesta tal y como es. La cueva solo es y está, nosotros le damos su funcionalidad.

En la cueva nos permitimos ser tal y como somos, facilitamos que nuestra verdadera naturaleza se manifieste y nuestros talentos innatos se expresen y desarrollen arropados por todos nuestros antepasados, implementados por nuestros semejantes, jaleados por nuestros iguales y juntos, todos juntos, avanzamos hacia nuestro objetivo primigenio, nuestra felicidad y la de todos los seres.

Somos La Cueva ¿Te apetece sentirla con nosotros?

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