El nacimiento de La Cueva

El nacimiento de La Cueva

En el invierno de 2013, cenando con José Juan Agudo en Valencia, comenzamos a soñar sobre realizar un proyecto que fusionará la innovación, el trabajo en la naturaleza, la posibilidad de crear sinergias y, sobre todo, la comprensión y definición que en un grupo pueden coexistir distintos líderes siempre y cuando estén todos orientados al mismo fin.

Ésta fue la primera ocasión en que vislumbramos que en Mallorca, una isla especial, podía nacer un proyecto de trabajo de coaching donde se combinaran los ejes de creatividad, liderazgo y trabajo en equipo, con la premisa de base como valor esencial de que los escenarios tendrían que alejarse de las salas habituales, que debían ser espacios donde los asistentes se moviesen de forma libre y que a la vez fueran entornos poco usuales para ellos o para el desarrollo de sus actividades.

A los pocos días de nuestro encuentro volvimos a hablar y habíamos afinado la idea. José Juan aportó una ideas que nos permitieron visualizar un programa dinámico y por mi parte aporté algunos ejercicios que resultaron clave. Pero lo más importante, recordé que un par de años atrás había pasado la Noche Vieja en una cueva, un espacio lleno de encanto que ofrecía condiciones ideales para acoger este proyecto.

Marcus MacShane era quien me había invitado aquella Noche Vieja a esa cueva donde vivió parte de su infancia y lo invité al proyecto a las pocas semanas de haber concebido la idea. En pocos días teníamos ya nuestra idea plasmada con un nombre: La Cueva de los Talentos.

Distintas circunstancias no nos permitieron consolidar ese año el proyecto y ponerlo en acción, aunque estuvimos a punto, pero la idea quedo ahí, latente y cargada de ilusión y sentido.

Al año siguiente, en 2014, recuperamos la idea y la pusimos en marcha. En esta ocasión nos dimos cuenta que era necesario implicar a otro coach para cerrar el círculo e incorporamos a Guillermo Llofriu. José Juan, al estar en la Península, no pudo acompañarnos en su implementación, sin embargo, su acompañamiento fue un apoyo moral de valor.

En la primavera de 2014 Marcus, Guillermo y yo efectuamos nuestra primera experiencia en La Cueva de los Talento con un grupo de 12 personas, esta vez acompañados por el pintor Pep Suari, quien nos ayudó con la parte creativa. El resultado fue excelente y nos convenció a todos de lo que teníamos entre manos.

A partir de entonces hemos venido desarrollando en dicho espacio varias experiencias, algunas orientadas a grupos de empresas que desean consolidar sus equipos, otras con personas que están interesadas en desarrollarse como seres humanos en estos tres aspectos que son la creatividad, el liderazgo y el trabajo en equipo. Y enfilamos 2017 con la mente puesta en ampliar nuestros espacios vivenciales y salir de la Isla, dado el interés despertado en un par de localizaciones peninsulares, hecho que nos llena de gozo y nos motiva más, si cabe, en nuestro ímpetu por La Cueva.

A día de hoy nos sentimos muy orgullosos de habernos atrevido a emprender este proyecto que se ha convertido en un Equipo de Coaches orientado a brindar servicios de capacitación especializados en outdoor y coaching in company.

Esperamos que muy pronto te animes y vengas a vivir una jornada en La Cueva de los Talentos.

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