6 tips sobre La Cueva

6 tips sobre la cueva

Si hace 20 años alguien nos hubieran dibujado como segura la particular situación del profesional y la empresa tal cual la vivimos ahora, muy probablemente nos habríamos reído a pleno pulmón, no tanto por la incredulidad y rechazo hacia la idea de un «visionario desquiciado» sino por lo surrealista y estrambótico que esa situación nos parecería hace tan solo dos décadas. Somos conscientes que todo cambia pero… ¿somos conscientes de la necesidad real de adaptarnos a ese cambio? Porque nos sigue costando mucho cambiar. Quizás demasiado.

De entrada, si estamos plantados en 2018 es por adaptación al cambio, esa es una verdad irrenunciable. Cierto es que llevamos impresa una carga genética que nos engancha con fuerza a lo cómodo y conocido, como el hecho inconsciente de sentarnos de cara a la puerta en una cafetería como reminiscencia genética de cuando dormíamos en las cuevas, donde la entrada era el único lugar de acceso del peligro y con una simple fogata interpuesta, si es que ya conocíamos el fuego.

Sin embargo habréis notado que algo sorprende en el escenario de la cafetería y es que la mayoría, en verdad, le da la espalda a la puerta.

¿Cuál pensáis que es la causa de que la intensidad de decenas de miles de años de carga genética cambie tan solo en una generación y provoque que demos la espalda a la puerta de la cafetería? Pues un avance tecnológico tan cotidiano y coloquial como la televisión.

Ya tenemos una de las claves, la innovación evolutiva como inductora del cambio, de forma voluntaria u obligada, procediendo a su vez del cambio dicha innovación y convirtiéndose así en un círculo vicioso que conocemos como civilización. Parece una paradoja temporal y en cierto modo lo es, ¿alguien cambió una primera vez para innovar o alguien innovó por primera vez para cambiar?

Pero volvamos a 2018 y volvamos a La Cueva, pero en esta ocasión, a la nuestra.

Vivimos en una época convulsa y a la vez emocionante a nivel de organizaciones y mercados, un momento tan especial en el tiempo que los cambios provocan, incluso, choques generacionales en empresa, donde la mentalidad de un padre y su hijo pueden aparentar tener más generaciones de distancia de la que en verdad les separa. Y la frecuencia del cambio es la más frenética que se recuerda, lo que nos obliga a ser ágiles y adaptables.

Adaptarse al cambio pasa por analizar el entorno, trabajar las personas, entender los tiempos y definir las acciones. Por ello os traemos 6 tips de La Cueva que os queremos compartir porque los consideramos de valor para vuestros modelos de desarrollo:

1.- UN ESPACIO EXPERIENCIAL

El aprendizaje experiencial es el que atesora mayor carga de asentamiento del conocimiento. Somos prácticos por experiencia y solemos decir que haciendo, se aprenden las cosas. Pues nosotros vamos más allá, en nuestro espacio experiencial podemos permitirnos el lujo de RESPIRAR y ser conscientes del momento. Enfocamos nuestra funcionalidad desde la conciencia plena de los momentos de que disponemos como primer paso en el cultivo de un rol profesional enfocado a la productividad y el rendimiento.

2.- TRES EJES DIRECTORES

Primero, las personas como componente del organismo vivo que es la empresa. Hay que alejarse de las empresas donde las personas son simples «números», donde se antepone cualquier cosa a ellas y se evita su prosperidad y proyección. Segundo, la capacitación como dotación de conocimiento para esas personas en vistas a la consecución de objetivos. Sin objetivos, no hay rendimiento, productividad ni beneficios. Y como tercer eje, el acompañamiento, nuestro «hombro con hombro» con vosotros porque deseamos formar parte de vuestro desarrollo. TRANSFORMA quién eres en quién te mereces ser.

3.- UN MODELO PROXIMAL

En un tejido empresarial digital, global y conectado, recuperar la propuesta de proximidad de las personas es la esencia de la capacitación experiencial de alto nivel. DESARROLLA tus competencias transversales en La Cueva, nuestro modelo outdoor, o con High Potential, nuestro modelo formativo y de consultoría aplicada in company. Relaciones intra personales e inter personales como punto de partida del modelo productivo.

4.- BUSCANDO LA EXCELENCIA

El interés por querer ser mejor persona y mejor profesional mañana de lo que lo hemos sido hoy es el más digno de los objetivos y es el catalizador que nos permite sintetizar nuevos modelos de proyección como profesional. Y en nuestro interés por superar barreras desde la Cueva, vamos más allá del ser mejores como concepto semántico y de auto conocimiento para ASPIRAR a ser diferentes, a buscar diferenciales basados en vuestros valores para convertiros en ese profesional querido por sus clientes, con quien todos quieran comprometerse. La reputación profesional y empresarial es un filo que cuesta muchísimo trabajo y tiempo afilar pero con el que te puedes cortar por descuido en un leve instante, por ello hay que saber cultivarla y protegerla buscando siempre la excelencia.

5.- TRABAJANDO TUS COMPETENCIAS

Hablábamos antes de las competencias transversales, las que cualquier profesional necesita para POTENCIAR las competencias verticales, específicas de su sector. El desarrollo transversal, abandonado el cajón de sastre de las cosas por hacer, es precisamente el que permite enfilar tu conocimiento personal y dar, con ello, ese salto de calidad diferencial frente a tus mismos iguales en conocimiento vertical. Probablemente, un comercial con don de gentes y un conocimiento técnico suficiente, es capaz de superar en ventas a un comercial con elevados conocimientos técnicos y escasa empatía y dotes comunicativas. Trabajar tus competencias transversales es tu reto más vinculante como profesional.

6.- TODOS CON COMPROMISO

Nuestras 3 «C’s»: compromiso, confianza y comunicación. Agrupar y participar del máximo número de tips de La Cueva te dota de visibilidad y te permite construir una reputación que te POSICIONA como referente en un mercado exigente, con clientes perspicaces dotados de herramientas digitales que colocan a tu competidor a un clic de distancia de ti. Y en un escenario de tendencias inevitables como éste, de nada sirve oponerse o intentar evitar el avance, solo puedes intervenir siendo diferente a esos competidores mostrando quién eres, lo que haces, cómo lo haces y ofreciendo tu compromiso para que el cliente se sienta querido y motivado a devolvértelo.

Si no sabes que es el storytelling, ya estás perdiendo posiciones. Si no eres capaz de usar la empatía y la asertividad acorde a tus necesidades de comunicación, serás superado sin darte cuenta. Si no eres capaz de gestionar las tareas sobre el tiempo de que dispones para realizarlas, tu proyección profesional queda soterrada y no encuentras vía de salida. ¿Sigo con la lista?

No olvidemos que cualquier acción de visibilidad o reputación influye de forma extrema en la toma de decisión del cliente. ¿Recordáis marcas como Yoplait, Galerías Preciados o Don Algodón? ¿Y qué me decís de los Chicles Boomer, los zumos Fruitopía o la marca de coches Lancia? Todos han desaparecido, perdidos en el tiempo y presentes solo en algún recuerdo. Y no es el paso del tiempo la causa irremisible de desaparición, sino la escasa capacidad de adaptarse a la evolución del medio en que se desarrollan.

Nadie duda que su conocimiento vertical era excelente pero la falta de previsión en conocimiento transversal solo les permitió ver una parte del mercado que no fue suficiente para ser sostenibles.

Estamos en 2018, tenemos en nuestras manos más información y herramientas de las que necesitamos.

Adaptarte depende tan solo de ti. No pierdas la oportunidad.


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