Sin foco no hay rendimiento

Sin foco no hay rendimiento

¿Quién no ha mirado alguna vez por un microscopio? Todos recordamos la sensación de haber entrado en un mundo desconocido y, a la vez, de sentir que estamos en él y solo en él. Eso es poner el foco, tener la sensación de que estamos en algo y en nada más, tener la percepción plena de algo que nos transfiere la capacidad de prestarle toda nuestra atención sin distracción ni intromisión. ¿Eres de los que buscan rendimiento o de los que crees que rendir es pasar el tiempo en el trabajo? No lo dudes, necesitas poner el foco.

6 tips sobre La Cueva

6 tips sobre la cueva

Si hace 20 años alguien nos hubieran dibujado como segura la particular situación del profesional y la empresa tal cual la vivimos ahora, muy probablemente nos habríamos reído a pleno pulmón, no tanto por la incredulidad y rechazo hacia la idea de un «visionario desquiciado» sino por lo surrealista y estrambótico que esa situación nos parecería hace tan solo dos décadas. Somos conscientes que todo cambia pero… ¿somos conscientes de la necesidad real de adaptarnos a ese cambio? Porque nos sigue costando mucho cambiar. Quizás demasiado.

El nacimiento de La Cueva

El nacimiento de La Cueva

En el invierno de 2013, cenando con José Juan Agudo en Valencia, comenzamos a soñar sobre realizar un proyecto que fusionará la innovación, el trabajo en la naturaleza, la posibilidad de crear sinergias y, sobre todo, la comprensión y definición que en un grupo pueden coexistir distintos líderes siempre y cuando estén todos orientados al mismo fin.

El sentimiento de La Cueva

Entré en la cueva… ¿cuando salí de ella?

Que es esto que siento? Hay algo en mí que me mueve , me llama. Algo estoy recordando, todo lo vivido y experimentado, todo el conocimiento y talento que en la cueva se ha generado, que durante miles de años y generación tras generación se ha ido transmitiendo.